Mi país....
Yo de verdad amo mi país: este con tanto contraste!! este que tiene una geografía maravillosa y variada con tanto, tanto azul y hermoso mar, y con esa cordillera de los Andes que no me canso de mirar.
Mi país, este que se creía acostumbrado a las tragedias hoy muestra que, a la hora de un cataclismo mayor no estamos tan preparados para tanta catástrofe junta, porque de verdad, ha sido demasiado horrendo.
No quiero ahondar en mi experiencia con el terremoto porque tengo la inmensa y maravillosa suerte de que ni mi familia ni mis amigos se vieron afectados, yo no tengo grandes daños en mi departamento, mi grupo está bien con todo y fauna.
Mencionaré si a los verdaderos afectados, pienso en ello y duele. Claro! Si sólo hay que imaginar lo que les pasa a ellos, basta con mirar algunas imágenes, yo que casi me morí pensando que mi edifico se caía, pienso en ellos a quienes sí les sucedió, en los que perdieron a alguien querido (yo me muero si se me desaparece mi hijo), o cuando pierden su hogar y no tienen donde ir, y están inmersos en la incertidumbre y asustados esperando que pase algo. Es realmente conmovedor. Se que hay ayuda en camino y espero que les llegue a quienes corresponda, mientras, les mando las más altas vibras desde acá para ayudar, aunque sea, con un poquito de luz.
Por otro lado, también siento vergüenza, esa vergüenza de ver que, una parte (aunque sea pequeña) de la población use como excusa el caos (que lo considero normal, en un principio, para circunstancias como estas) para abusar y robar enseres que nada tienen que ver con la supervivencia sin pensar en el daño que provocan a quienes realmente necesitan ayuda: desvían el interés (el mundo entero ha visto los saqueos en Chile… a ver si querrán enviar ayuda!), desvían el foco de atención y las actividades de las entidades que están allí unicamente para a ayudar (como la fuerza policial, el ejercito, los bomberos y los medios de comunicación) entonces, los que debieran estar abocados en un 100% en la reparación de los daños (tangibles e intangibles) están gastando recursos y energías persiguiendo delincuentes, defendiendo casas o apagando incendios provocados por vulgares ladrones. Es indignante y absolutamente condenable… creo que es importante evaluar cuál es la entrega valórica que se da a la sociedad, en los colegios, a través medios de comunicación, no se, porque algo mal debemos estar haciendo como para que cosas como éstas sucedan en momentos como éste.
Contrastando diametralmente con lo anterior, también siento esperanzas cuando veo tanto movimiento detrás de las pantallas de televisión (ese que no se muestra al mundo), todas las campañas de ayuda generadas, las cadenas de información que aparecieron en las redes sociales virtuales (twitter, facebook), en la buena voluntad de medios de comunicación poniéndose al servicio para encontrar personas perdidas, de campañas organizadas por universitarios, movimientos religiosos, grupos de gente e incluso colegios juntando ayuda, o de la misma Cruz Roja Chile, entre otras no menos importantes.
Si, me trae la esperanza de que seguimos siendo el Chile de siempre, el que se ha levantado luego de varios terremotos (yo lo viví en el terremoto de 1985 en la zona central ), el que aperra en los desastres naturales (periodos de sequía, aluviones, desbordes de rios, temporales de lluvia), el mismo Chile que se autocalifica de "solidario".
Si, tengo la esperanza de seremos capaces de reconstruir este país hermoso y de decir orgullosos que somos capaces de ponernos de pie.
Fuerza Chile!
Actualización: Esta hermosa foto se ha convertido en el símbolo de Chile de hoy, fué tomada por un reportero de la AP, Roberto Candia, y la persona que sostiene la bandera se llama Bruno Sandoval, quién perdiera todo en el terremoto y tsunami en Pelluhue.

2 Disparan balas de plata aquí:
Amiga, estamos telepáticas! lea mi blozzz!!!
Firma,
La oreja chica
Hola, llegué aquí por cuestiones del azar. Leí lo del terremoto en Chile, y sí fue traumante. Bueno no sé si muchos sientan un ligero estrés que va en aumento con el paso de las horas. Esperemos que con esta catástrofe se dejen grandes lecciones como valorar lo que se tiene que, por muy cliché que eso suene, es muy cierto.
Saludos, que estés bien.
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