Pero ¿Qué pasa cuando se es “la otra” o “el patas negras”? ¿Cuándo no le toca jugar el papel de engañado o de infiel, sino que toca el papel de “el amante”?
Ser la o el amante puede resultar sencillo para aquel que no busque una relación de pareja, para aquel que no desea nada, que le viene bien una compañía eventual, con quien pasar agradables veladas, sin discusiones, sin exigencias, sin la contaminación de lo cotidiano (y rutinario) de las vidas y, por supuesto la razón fundamental, con un muy buen sexo….
Aquel tipo de amante que no le importa nada la vida detrás de su otro y solo obtiene placer seguro y del bueno… ése es el que no involucra sentimientos por el otro…. ESE ES UN AMANTE PERFECTO.El amante perfecto debe considerar que en navidad, en año nuevo, para los cumpleaños o en los momentos de alegría o dolor... estará solo… pero no le importará, tal vez,en esos momentos ni se acuerde de su “compañero eventual” .
También debe saber que si, a su contraparte le sucediera algo: un accidente, una enfermedad grave o una perdida afectiva, deberá mantenerse al margen… si es que llega a enterarse!
Para que resulte de ese modo, el amante debe sentirse libre de “arrancar” en el momento que sea, sentirá la libertad de “recibir” o no a su otro, a su antojo, sin cargo de conciencias, puesto que no existen compromisos ni sentimentales ni de ningún otro tipo tampoco.
Pero ¿Qué pasa cuando el amante se transforma en una relación paralela que se mantiene en el tiempo? ¿Una relación en la que, con quererlo o no, termina involucrando sentimientos?
¿Cuanta culpa tiene este amante de interponerse entre otros dos? ¿o la tiene toda el infiel, que busca fuera de su “hogar” la pasión perdida? o ¿la tiene la pareja del infiel, que no presta demasiada atención o hace vista gorda porque así es más fácil (al fin y al cabo, a la cama que vuelve, es a la de ella)?
Tanto el amante como el infiel, e incluso la pareja de este, siempre tendrán la suficiente argumentación para justificar los hechos, ser las víctimas y para ganar el juicio a su favor.
Me pregunto, ¿alguien ha mirado desde la perspectiva del amante cuando éste se ha enamorado?
Aparte saber que ambos serán “invisibles” en la vida del otro, el enamoramiento del amante conlleva a cierto riesgo de reacciones, las que dependerían del tipo de personalidad de la o el amante. Yo imagino al menos cuatro tipos:1º Los que desde un principio saben cual es su rol: estos no exigen ni exigirán al otro que deje a su pareja, JAMAS! (aunque se mueran por hacerlo), es una cuestión de principios, consecuencia o cordura. Se mantendrán al margen, sin preguntar, se comerán los celos y las penas e intentarán vivir cada instante con el otro como si fuera la última vez. ¿Hasta cuando? Hasta que la angustia de sentirse el sustituto, el relleno faltante en la vida del otro, supere el bienestar obtenido con esa persona, o hasta que se hastíe de vivir una relación que no existe, se hastíe de no poder llevarla a todos los planos de su vida, o hasta cuando se canse de tener una relación con la cual no puede tener planes ni proyectarse para el futuro. Estas relaciones de amantes, no suelen durar mucho. En estos casos, el amor propio de los amantes supera al del amor por el infiel. El amante entiende que no es posible construir una relación en base a vidas sostenidas en el aire.
2º Los que son demasiados egoístas y apasionados (los tipo “atracción fatal”) : estos querrán a toda costa conseguir el premio mayor, harán lo posible para que el otro deje a su pareja formal: llamarán por teléfono, se presentarán por la casa de su otro, ellas mancharán los cuellos de las camisas de su hombre con lapiz labial, y ellos amenazarán con suicidio, etc etc etc. Este tipo de relación termina siempre con la relación entre el amante y el otro, despedazada o mantenida a la fuerza ¿hasta cuando? hasta que el otro logre sacarse al amante de encima. La pareja? A veces se mantiene otras no, eso dependerá del tipo de personalidad de la pareja del otro. Este es un amor obsesionado, egoísta y no profundo, empujado por el deseo obtener el resultado esperado y ganar, para sentirse superior, pues, el saberse "el otro" siempre acarrea un estado de baja autoestima (“no soy lo suficientemente buena como para elegirme”). La obsesión no le deja ver que no es amor verdadero lo que siente.3º los que quieren ver solo aquello que quieren ver: vivirán esperanzados que su relación se concrete y que el otro deje a su pareja formal, aquí entran esas mujeres que justifican a su otro “porque los niños que tiene están pequeños y hay que esperar...”,. Este tipo de amantes puede pasarse una montonera de años esperando que su otro quede libre, sentirán celos del otro pero lo perdonarán porque el otro “no está ni ahí con su pareja, solo es por las apariencias”, no les importará que su otro duerma en otra cama porque “ellos ya no tienen sexo”, y así, eternamente, esperando, justificando, construyendo castillos en el cielo… por que en la gran mayoría de los casos… nunca se llega a concretar. En este caso el amante ama más al infiel de lo que se ama a si mismo y esperará ¿hasta cuando? Hasta que el infiel lo deje por su pareja (si es que se decide finalmente) o… lo deje por otro amante.
4º Los resignados, los tipo a los cuales Pablo Milanés les canta el alma: " ...La prefiero compartida antes que vaciar mi vida, /no es perfecta mas se acerca a lo que yo simplemente soñé...". Este tipo de amantes es admirable... es amor incondicional! ¿Hasta cuando? depende de la capacidad del amante de soportar aquel no "breve espacio en que no está". Y se escuchan asi:
Todos los tipos de amantes enamorados (por tanto AMANTES NO PERFECTOS) sufrirán. Sufrirán cada vez que su otro se vaya a casa a dormir acompañado de su pareja, sufrirá cada domingo, cuando el almuerzo dominical lo tenga con su pareja, sufrirá cada vez que no pueda acompañar a su otro, sufrirá cuando tome desayuno solo... y así un laaargo etcétera. Es posible que también sufra el infiel y, por supueto, sufra la pareja de éste. Pero eso... es tema para otro post.
El problema es cuando se encuentra a ese otro ideal, ese otro que sería perfecto!… si no fuera porque… tiene pareja, y uno? … uno no sabe ser un “amante perfecto”.
17 Disparan balas de plata aquí:
Te las mandaste con este post. Se habla mil veces de esto, millones, pero hace muuucho rato que no lo leía tan "asertivamente".
... Y es así. Nada más cierto. Se sufre.
Un abrazo apretado, pero muuuuy apretado.
Este tipo de relaciones pueden ser exquisitas desde el punto de vista del romance y el sexo... pero al final o queda la cagada (descubren al infiel y a su amante) o el infiel se separa... que es otra cagada ...para irse con su amante o a veces ni siquiera se va con su amante....
muy buen post...
un abrazo imaginario
VH
que heavy el tema... Mucho. Porque tooodas esas cosas se consideran en ese oscuro juego de los amantes...
Pero, a raíz de qué ha surgido toda esta reflexión en tu blog?
Cuidate mucho y te sigo leyendo, por supuesto ;)
bueno así funcionan las cosas.. ¿quién sabe desde cuando?, tan como en la mafia creo que las relaciones siempre llevan un libro legal y otro por fuera. Según algunos dicen también: "las relaciones más exitosas se basan en mentiras", en ese sentido la descripción de personaje "el amante" que haces es exquisita, asertiva.
no hay por donde, trataba de buscar sentido -justificar- al amante en todas las alternativas, y en todas se sufre o se tiene "ese amor" a medias...
mejor valorar y cuidar el amor que se tiene, y si no buscarlo pero no con una mujer (u hombre) casada (o)
por eso yo no me hago problemas y soy fiel... a todas mis amantes... ;)
Si se llama "amante" es porque hay amor de por medio; por tanto el sufrimiento siempre existirá en al menos uno de la ecuación.
Saludos sangrientos
Blood
muchos cariños machelita
que buen posteo!!! de lujo!!! me encantó con todas sus letras...
tal vez deberíamos juntarnos y escribir un libro sobre los amantes, en mi blog tengo un par de artículos que nos podrían servir también...
lo describes tan bien que da la impresion de que alguna vez fuiste una..o lo eres...como dice franco ferreira...que te hizo escribirlo?, esta claro en todo caso de que el tema lo manejas muy bien...
saludos del norte
excelente post y punto de vista, nunca lo mire por ese lado
yo creo que hay que haber estado en las 3 situaciones, la de engañado, la de infiel y la de patas negras para entender que cada caso es lo mismo y a la vez un mundo de diferencia. Motivos hay muchos, muchisimos y como yo he estado en las 3 situaciones, espero no volver a estarlo jamás, porque en todas sales mal parado. Me gustó mucho tu entrada, saludos =)
Yo tuve un amante por mucho tiempo y me costó sangre, sudor y lágrimas deshacerme de él. El quería pan y pedazo: a su familia (casa, auto, hijos y manejar la vida de su mujer y en ese orden de prioridad) y a mi.
Después de esta estúpida experiencia me siento muy autorizada para dar mi opinión.
Ejem, aquí va: creo que meterse con alguien casado o comprometido es quererse poco o no quererse, resignarse a un segundo lugar, conformarse con las sobras es tenerse en menos, considerar que no valgo lo suficiente para que alguien se la juegue por completo por mi.
Aprendí que para querer a otro primero hay que quererse mucho a si misma.
Querida Machelita,
has tocado la llaga en la herida,
eres fabulosa en tu interpretación que está muy bien acertada. Al final la amante se queda con un corazón destruído. La solución sería talvés no tomar riesgos y no tener ningún amante.
Espero que actualices tu spot con nuevos comentarios.
Machelita .. un gran abrazo espero estes bien
shuuu, que paso Yegua...
si quieres te doy catedra del tema...
besos
Sería mas facil si no hubiera sentimientos de por medio. Me puse a pensar en que numero caigo yo mmmm supongo que dependiendo de mi humor ese dia depende el tipo de amante que soy.
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